Lourdes Gómez / El rapero Travis Scott pretendía presentar su nuevo disco, Utopía, en un escenario incomparable: frente las pirámides de la meseta de Giza. Sin embargo, dos días antes el evento fue cancelado, según fuentes cercanas al artista, debido a «complejos problemas de producción». Sin embargo, todo apunta a que la cancelación del concierto nace por la protesta del Sindicato Musical de Egipto, quien suspendió la licencia de este espectáculo porque se oponen a «cualquier alteración de los valores sociales y costumbres egipcias y árabes».
La decisión de Egipto no solo surge porque están en contra de la tendencia de muchos artistas afroamericanos de utilizar símbolos egipcios tratando de demostrar con ello que sus raíces culturales y musicales vienen de Egipto. Principalmente han tomado esta decisión por, en palabras del Sindicato Musical de Egipto, «información documentada» sobre los «extraños rituales» que, según algunas fuentes, Travis Scott lleva a cabo en sus conciertos. Se refieren a rumores que circulan sobre eventos como Astroworld, el festival de Scott en el que una avalancha de la multitud provocó la muerte de nueve personas y unos 300 heridos.
Hay teorías de la conspiración que aseguran que lo ocurrido en Astroworld obedece a un sacrificio premeditado de Travis Scott. Circularon en su momento numerosos videos de Scott durante aquel trágico festival, donde se ve a muchas personas pidiendo a Scott que parara el concierto cuando ya se había producido la muerte de las personas. Ante las críticas, su expareja Kylie Jenner explicó que en esos momentos ellos no eran conscientes de la gravedad de lo sucedido. Eso, junto al diseño del escenario de cruz invertida o la entrada a Astroworld, que era una puerta con la forma de la boca de Scott, que algunos relacionan con la obra El Jardín de las Delicias del Bosco, han hecho que muchos, entre ellos el sindicato musical egipcio, manejaran la posibilidad de que Scott pretendía llevar a cabo un ritual maldito en las pirámides de Giza, motivo por el que revocaron su licencia para el evento.
Tal y como explica Antonio Luis Moyano en su libro «Cine y música malditos», a principios de los setenta el padre Greenwald, un pastor protestante, investigó canciones de rock escuchando la música al revés. Así, aseguró que en canciones como Stairway to heaven de Led Zeppelin o Revolution Number Nine de los Beatles había mensajes satánicos. En esta última canción, según él, cuando se escucha al revés aparece un mensaje subliminal: «excítame, hombre muerto», un mensaje no muy fácil de entenderse, según la mayoría de expertos, pero citado en escenarios tan dantescos como el juicio contra Charles Manson, instigador de los crímenes llevados a cabo por su grupo en el año 1969. Manson aseguró que la música de los Beatles le inspiró para llevar a cabo la matanza, incluso sonó la canción durante el juicio, y él aseguró: «usted no lo entiende. Lennon el profeta, me dijo: ‘Charlie, levántate y degüella a esos cerdos que se lo pasan bomba en sus mansiones de Hollywood!’».
Otro caso muy macabro sucedió con la música del grupo Judas Priest. En diciembre de 1985 dos jóvenes de Estados Unidos, Raymond Belkamp y James Vances, acabaron con sus vidas disparándose mientras escuchaban la canción «más allá de los reinos de la muerte» de Judas Priest. Aunque sus familias presentaron una demanda contra el grupo, fue desestimada por el juez.
Siempre flota sobre el aire la línea que separa la libertad de expresión en el mundo musical y cultural y lo que se considera respetuoso desde el punto de vista de las religiones. Para gran parte del público egipcio, lo que Travis Scott pretendía hacer en las pirámides era una falta de respecto al mundo árabe. También ha ocurrido en el mundo católico, donde una de las últimas polémicas fue la grabación del videoclip de la canción «Ateo» de C. Tangana y Nathy Peluso en la catedral de Toledo, que llevó al arzobispado a emitir declaraciones diciendo que los movimientos de los artistas en el catedral fueron una grave ofensa a Dios. ¿Dónde estás los límites? También sucedió cuando la actriz española Paz Vega posó desnuda con una mantilla dentro de una iglesia, con pose de rezar, para el calendario Lambertz. O hechos tan graves como el atentado terrorista de 2015 en la revista francesa Charlie Hebdo, donde murieron doce personas. Según la investigación, el ataque se produjo, entre otras motivaciones, por portadas del semanario donde se presentaba al profeta Mahoma de forma satírica.


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